El año pasado me vi sometido a la tortura de usar Excel en contra de mi voluntad. En mi trabajo teníamos una gran cantidad de registros que tenían que ser procesados a través de un análisis semántico y luego eran transformados usando una LLM. Estos datos eran exportados como una serie de CSVs que rondaban las 50.000 filas y una decena de MBs. El análisis necesitaba que yo me sumergiese en los datos, había que filtrarlos, ordenarlos, amasarlos, todo esto con el fin de programar un pipeline automático que los transformase según las necesidades del cliente.
Si alguna vez, querido lector, ha trabajado con una gran cantidad de datos, probablemente empatice con esa necesidad de tener los datos en la punta de los dedos. Explorar y entender datos no es solo tenerlos al frente en una linda interfaz, sino que requiere modificarlos, ponerlos a prueba, ordenar algo por aquí, filtrar algo por allá, quizás agrupar datos relevantes, entender qué es eso que se tiene al frente. Jugar con datos requiere de una interfaz maleable, una extensión de nuestros pensamientos por así decirlo, una forma de conectar las ideas, que están encerradas en la mente de uno, con los datos, que están ordenaditos en la pantalla al frente de uno.
Lamentablemente Excel no es nada de eso, es un Software que pone a prueba la sanidad mental de la pobre persona que tiene que verse sometida al tormento de usarlo. La siguiente es una lista no exhaustiva de los peores pecados que comete Excel (versión 2013, quizás algunas cosas han sido arregladas), en ningún orden en particular:
- Bloquea los archivos abiertos: Por alguna razón, probablemente concebida en los 90s, Excel bloquea los archivos que abre, es decir que no puedo modificar un archivo abierto por Excel, ¡el Sistema Operativo lo bloquea! Esto era particularmente frustrante cuando, al final de un pipeline que tardaba varios minutos en ejecutarse y cuyo último paso era guardar un CSV, no podía guardarlo porque tenía abierto en Excel el resultado del pipeline anterior.
- No permite tener dos archivos abiertos con el mismo nombre: Ok, el punto anterior podría entenderlo quizás… ¿¿pero este punto?? Me cuesta poner en palabras la ridiculez que significa esto. La cantidad de
output.csvque tuve que renombrar aaoutput.csvy luegoaaoutput.csvsolo para poder ver su contenido al mismo tiempo aún me mantiene despierto por las noches. - La fila de cabecera no se congela por defecto: Creo que la importancia de un dato es su contexto. En una tabla, el contexto de un dato es su fila, los datos cercanos y su cabecera. ¡No tengo idea si este número en la columna 14 corresponde a
Unidades vendidas,Devoluciones,Clientes nuevos, oReclamos! ¡Soy un usuario y exijo contexto de mis datos! - El ajuste de Columnas es cavernario: O más bien, inexistente. El dato es importante si puedo verlo, si puedo contextualizarlo, si me cabe en la pantalla.
- Abrir archivos grandes es extremadamente lento: Estoy hablando de minutos, en plural. Estoy hablando de archivos de tan solo una decena de MBs, i-na-cep-ta-ble para un Software “Profesional” que se vende al precio que se vende.
Pero, querido lector, no vengo aquí solamente a descargarme, a llenarlo de la misma adrenalina que tuve circulando en mi sistema durante los casi 6 meses que duró aquel proyecto. Sino que vengo a hablarle del futuro, del mejor visualizador de datos tabulares que existe en el mercado. Sí, exactamente, le estoy hablando de Tabula Rasa. Una experiencia sublime, insuperable, una que respeta las intenciones de sus usuarios, y que quizás, a más de algún querido lector le saque lágrimas de júbilo.
Tabula Rasa es una tabla en blanco, un borrón y cuenta nueva, un potencial ilimitado, una aplicación del tipo “el usuario está en el centro de la experiencia”. Tabula Rasa se pregunta constantemente, ¿Qué es lo que quiere el usuario de mí? Se adelanta a sus intenciones, lo acompaña en sus exploraciones, desaparece entre sus dedos, en fin, conecta sus pensamientos con los datos.
Claramente, y quizás un lector sagaz ya se dio cuenta que la lista de reclamos de más arriba no fue al azar, Tabula Rasa resuelve todos los dolores que expresé, y además le da vueltas de ventaja al Software de Microsoft. Veamos la magia de Tabula Rasa:
- Es ridículamente rápida: Se abre al instante, se actualiza en instantes, y más importante abre archivos de múltiples GBs en un santiamén. Nada detiene a Tabula Rasa, es ese humilde servidor que está siempre listo.
- ¿Bloquear archivos? ¿Qué es esto, los 90s?: Tabula Rasa nunca bloquea archivos, permite abrir archivos con el mismo nombre (o el mismo archivo) todas las veces que quieras (No puedo creer que pueda marketear esto como un feature 🤦). ¿Un archivo abierto cambió en disco? ¡Da lo mismo! Tabula Rasa te ofrece recargarlo, ¡o incluso ignorar los cambios! Nunca se interpondrá a los deseos de su usuario.
- Features extremadamente útiles: Ajuste inteligente de columnas, ordenamiento de datos anidados, agrupación de datos, agregamiento de información, filtros (incluso SQLs para los más computines), búsqueda instantánea, mapas de calor, un gran etcétera.
- El usuario siempre está al centro: No soy Microsoft o Apple, no puedo darme el lujo de ignorar a mis usuarios. Todo lo contrario, los usuarios son todo en lo que pienso.
Querido lector, no quiero aburrirlo listando una infinidad de features, lo invito mejor que vaya a tabularasa.cl y experimente la app. Puede dejarme un feedback en tabularasa@benjaopazoc.cl, pero más importantemente, explore sus datos, aproveche la libertad que le acabo de regalar de entender sus datos sin que un ejecutivo de Microsoft (o de la corporación de su gusto, aquí no discriminamos) decida qué tan miserable puede llegar a ser su experiencia, sin antes dejar de extraerle su dinero que sé que le cuesta tanto esfuerzo ganárselo.
Próximamente, exploraremos las funcionalidades de Tabula Rasa en más detalle. Si usted, querido lector, es un nerd de tomo y lomo como yo, va a disfrutar el desafío técnico al que me he tenido que enfrentar pensando solamente en usted, mi querido lector y futuro Usuario de Tabula Rasa.